¿Debe un consejero delegado posicionarse políticamente?

 

 

Una vez Dwight D. Eisenhower dijo “La política debería ser la profesión a tiempo parcial de todo ciudadano”.

En esta línea, me pregunto: ¿Deben los consejeros delegados de las grandes compañías pronunciarse sobre algunas decisiones o programas en política? ¿Deben las esferas más altas de una empresa obviar sus valoraciones personales sobre los cambios políticos que se producen en su país?

Con el paso del tiempo, la libertad de expresión ha ido ganando terreno, pero últimamente parece que cualquier opinión puede ser utilizada en contra de los intereses de las compañías.

Tenemos ejemplos como el Brexit, en el que numerosas organizaciones han manifestado abiertamente cómo este escenario puede afectar a sus empresas.

Otro ejemplo sería la crisis territorial que se vive en Cataluña donde numerosas organizaciones han tomado partido y otras se mantienen totalmente al margen. Las compañías más valientes se han posicionado y han dejado claro como posibles escenarios iban a afectar a sus intereses como organización y qué acciones concretas iban a adoptar en consecuencia.

Dejando de lado los ideales políticos individuales, nunca se debe olvidar que el marco político actual nos afecta y esto nos obliga a velar por los intereses de la compañía a la que representamos. El cómo manejarlo públicamente seguirá siendo un reto al que aún debemos enfrentarnos.

 

Cristina Blasco
Operations Manager Cataluña
BROS GROUP